La inspección y regulación del pH es de vital importancia en muchas de las aplicaciones industriales por su empleo constante en los subprocesos. Las aplicaciones se encuentran en muchos campos tales como: tratamiento de la pureza del agua en las entradas a las calderas, regulación de la velocidad de reacciones químicas, tratamiento y neutralización de aguas residuales para su posterior utilización, regulación de acidez y control de activación de bacterias en la cerveza, regulación del pH en la fermentación del etanol, sulfitación4 en el jugo de caña, entre otros.
Neutralización de aguas residuales: Como aguas residuales se les conoce a los residuos líquidos provenientes de las distintas áreas y procesos de cada industria. Si este agua fuera directamente arrojada al medio ambiente, se produciría una contaminación ambiental masiva, ya que esta agua normalmente es portadora de productos químicos muy dañinos para la persona y plantas.
Por ello nace la necesidad de procesar esta agua en una planta de tratamiento de aguas residuales o efluentes, en las que se aplican tratamientos físicos, biológicos y químicos, para arrojarla sin los residuos dañinos.
La etapa física tiene por objetivo el asentamiento de sólidos pesados, reducción de aceites, grasas y arenas. La etapa biológica, tiene por objetivo degradar las bacterias y otros contenidos biológicos de las aguas residuales. En la última etapa se aplica un proceso de desinfección cuyo objetivo es llevar el agua a los estándares aprobados por cada legislación antes de su descarga. Es para esta etapa que se emplea la medida y regulación de pH, siendo muy importante para cumplir dichos estándares.
- Industria minera: Los procesos mineros son muy contaminantes debido a la continua adición de metales pesados, que hacen del agua, un producto inutilizable para el riego. Para regular la salida se trabaja con todas las fases antes expuestas y la neutralización con ácidos y bases para que puedan ser desechados a los ríos.
- Industria Láctea: El pH es un indicador de la conservación higiénica de la leche en todo el proceso, desde la recolección hasta la entrega. El valor de pH adecuado debe ser de 6.8, si fuese menor, estaría indicando una posible infección en el ganado y mientras ese valor disminuye el riesgo aumenta. Durante la conservación, el pH es determinante para predecir si hay contaminación por amoniaco cuando este se usa para conservar el frio en la refrigeración. Para usar la leche en quesos, el valor del pH debe encontrarse entre 6.1 y 6.5. En la elaboración de los quesos y en su maduración es importante que el pH este entre los valores de 4.1 a 5.3 para que disminuya la velocidad de crecimiento de los agentes patógenos. En el caso del yogurt la refrigeración debe iniciarse con la condición de que el pH alcance valores entre 4.4 y 4.6. Cuando se agrega fruta al yogurt, ésta debe ser del mismo nivel de pH.
- Industria cervecera: El control de nivel de pH en la producción de la cerveza es muy importante para poder evitar la activación de agentes indeseados, pero sobre todo para obtener el sabor característico de cada cerveza, un valor de pH menor a 4.2 produce acidez y un valor a 4.5 provoca activación de microorganismos.
- Industria azucarera: La importancia en esta industria con la medición del pH es básicamente por la contaminación de agentes y se realiza durante todo el proceso de fabricación, sobre todo la clarificación donde se elimina la mayor cantidad de impurezas que posee el jugo de caña. Dentro de este proceso existen subprocesos donde también se deben vigilar los niveles de pH, la alcalinización que consiste en agregar cal al jugo de caña para que la sacarosa no se convierta en miel, controlando el nivel de pH hasta 7.

