lunes, 12 de marzo de 2018

El pH en la industria

 La inspección y regulación del pH es de vital importancia en muchas de las aplicaciones industriales por su empleo constante en los subprocesos. Las aplicaciones se encuentran en muchos campos tales como: tratamiento de la pureza del agua en las entradas a las calderas, regulación de la velocidad de reacciones químicas, tratamiento y neutralización de aguas residuales para su posterior utilización, regulación de acidez y control de activación de bacterias en la cerveza, regulación del pH en la fermentación del etanol, sulfitación4 en el jugo de caña, entre otros. 
 Neutralización de aguas residuales: Como aguas residuales se les conoce a los residuos líquidos provenientes de las distintas áreas y procesos de cada industria. Si este agua fuera directamente arrojada al medio ambiente, se produciría una contaminación ambiental masiva, ya que esta agua normalmente es portadora de productos químicos muy dañinos para la persona y plantas. 
Por ello nace la necesidad de procesar esta agua en una planta de tratamiento de aguas residuales o efluentes, en las que se aplican tratamientos físicos, biológicos y químicos, para arrojarla sin los residuos dañinos. 
La etapa física tiene por objetivo el asentamiento de sólidos pesados, reducción de aceites, grasas y arenas. La etapa biológica, tiene por objetivo degradar las bacterias y otros contenidos biológicos de las aguas residuales. En la última etapa se aplica un proceso de desinfección cuyo objetivo es llevar el agua a los estándares aprobados por cada legislación antes de su descarga. Es para esta etapa que se emplea la medida y regulación de pH, siendo muy importante para cumplir dichos estándares. 

  • Industria minera: Los procesos mineros son muy contaminantes debido a la continua adición de metales pesados, que hacen del agua, un producto inutilizable para el riego. Para regular la salida se trabaja con todas las fases antes expuestas y la neutralización con ácidos y bases para que puedan ser desechados a los ríos.

  • Industria Láctea: El pH es un indicador de la conservación higiénica de la leche en todo el proceso, desde la recolección hasta la entrega. El valor de pH adecuado debe ser de 6.8, si fuese menor, estaría indicando una posible infección en el ganado y mientras ese valor disminuye el riesgo aumenta. Durante la conservación, el pH es determinante para predecir si hay contaminación por amoniaco cuando este se usa para conservar el frio en la refrigeración. Para usar la leche en quesos, el valor del pH debe encontrarse entre 6.1 y 6.5. En la elaboración de los quesos y en su maduración es importante que el pH este entre los valores de 4.1 a 5.3 para que disminuya la velocidad de crecimiento de los agentes patógenos. En el caso del yogurt la refrigeración debe iniciarse con la condición de que el pH alcance valores entre 4.4 y 4.6. Cuando se agrega fruta al yogurt, ésta debe ser del mismo nivel de pH.

  • Industria cervecera: El control de nivel de pH en la producción de la cerveza es muy importante para poder evitar la activación de agentes indeseados, pero sobre todo para obtener el sabor característico de cada cerveza, un valor de pH menor a 4.2 produce acidez y un valor a 4.5 provoca activación de microorganismos.


  • Industria azucarera: La importancia en esta industria con la medición del pH es básicamente por la contaminación de agentes y se realiza durante todo el proceso de fabricación, sobre todo la clarificación donde se elimina la mayor cantidad de impurezas que posee el jugo de caña. Dentro de este proceso existen subprocesos donde también se deben vigilar los niveles de pH, la alcalinización que consiste en agregar cal al jugo de caña para que la sacarosa no se convierta en miel, controlando el nivel de pH hasta 7.
Resultado de imagen de industria azucarera



Esta máquina suiza limpia el aire: absorbe dióxido de carbono de la atmósfera y permite reusarlo



La máquina que hasta ahora está en prueba, consta de 18 ventiladores cuyo tamaño es de una lavadora grande aproximadamente, estan apilados uno encima de otro,sobre el techo de un inmenso centro de reciclaje en Hinwil. Estos chupan el aire que los rodea y los filtros cubiertos con sustancias químicas que tienen en su interior absorben el CO2.

Los filtros se extraen cuando están saturados y se calientan a 100º C con el calor generado por la planta de reciclaje, lo que da como resultado gas de CO2 puro, que se recoge para ser utilizado más tarde; puede capturar hasta 900 toneladas de CO2 por año; el cual se utiliza luego en un gran invernadero cerca de la planta, para estimular el crecimiento de los vegetales.


viernes, 2 de marzo de 2018

La dieta alcalina o dieta del pH


Durante los últimos años se ha puesto de moda la conocida como dieta alcalina de desintoxicación, a pesar de que los primeros descubrimientos se remontan a mediados del siglo XIX. En 1865, el biólogo y médico francés Claude Bernard apostó por “mantener la unidad de las condiciones de vida en el medio interno”. En 1907, el doctor William Howard señaló que los altos niveles de acidez en el cuerpo humano, causados por los cambios en las costumbres alimenticias, habían provocado la aparición de enfermedades como la artrosis.

Siglo y medio más tarde, los partidarios de la dieta alcalina apuestan por replantearse nuestras costumbres tanto vitales como alimentarias. Para conseguirlo una experta en dieta alcalina dice que el objetivo de nuestra alimentación debe ser “devolver al cuerpo el pH neutro”, sobre la premisa de que “ciertos alimentos afectan la acidez de los fluidos corporales como la orina o la sangre”. Con la vida que llevamos, nuestro consumo de químicos, comida procesada o comida animal hormonada y los altos niveles de estrés, nuestro cuerpo mantiene niveles de acidez muy altos; el entorno perfecto para que todo tipo de patógenos crezcan y estén en la gloria.


Es importante comer con conciencia. La dieta intenta llevar el cuerpo a su estado natural, porque todo en la vida busca el equilibrio. Algunos alimentos, como las carnes rojas o el queso deben disminuir en la dieta en favor de otros con un pH más elevado. En muchos casos, este proviene de las verduras, pero también de alimentos como el grano, trigo sarraceno o el arroz integral combinado con legumbres. Para las células y el cuerpo humano, se necesita oxígeno, hidratación y luz. La dieta consiste en introducir en el cuerpo alimentos limpios.
Es importante que la comida que ingerimos no sea “sólo medicinal”, sino que además cumpla otras características como “que sea deliciosa, vistosa, bonita y muy fácil de hacer”.
Entre los alimentos que destacan se encuentran los jugos verdes, así como todo lo que provenga de la hoja verde, una fuente de clorofila de alta calidad –cuanto más oscura mejor, puesto que tendrá un mayor nivel de alcalinidad–, así como la clórela (alga unicelular), el reishi (un hongo ampliamente utilizado en la cocina china) o la maca (otro excelente adaptógeno); o granos como la quinoa, el trigo sarraceno, el arroz integral y el mijo, que sustituyen a las harinas procesadas como el pan blanco o las galletas industriales. Por otra parte hay una serie de comidas que son muy sencillas y que se pueden encontrar fácilmente en el Mediterráneo”, como es el caso del brócoli, el apio, el pepino, el jengibre o las algas. Alimentos que no solo ayudan a recuperar el equilibro al cuerpo, sino que también “son excelentes reguladores hormonales”. A ello hay que añadir otras hierbas medicionales como el diente de león o la uña de gato.